
Josél Moctezuma
La comunidad de familias buscadoras está de luto, Minerva González Roque falleció luego de ser atropellada por una unidad de transporte público en el centro histórico de la capital poblana. El chofer responsable continúa prófugo.
Minerva González Roque, conocida cariñosamente como “Minita”, falleció la tarde del jueves 13 de agosto tras ser atropellada por un microbús de la Ruta 67, unidad 28, en el cruce de las calles 9 Norte y 10 Poniente, en el centro Histórico de Puebla, fue sepultada la tarde del sábado.

De acuerdo con reportes periodísticos, la mujer de aproximadamente 84 años cruzaba la vialidad apoyada en un bastón cuando fue impactada por la unidad. El golpe le provocó un traumatismo craneoencefálico severo; los paramédicos que acudieron al lugar confirmaron su fallecimiento. El conductor abandonó el vehículo en la calle 14 Poniente y escapó a pie. Hasta el momento, sigue prófugo y no se ha informado sobre su detención.
Minita dedicó los últimos años de su vida a la búsqueda de su hijo, José Martín Jiménez González, desaparecido el 22 de noviembre de 2018 en San Salvador Chachapa, una junta auxiliar de Amozoc. Finalmente lo encontró y dio cristiana sepultura.
Pese a su edad y a las dificultades económicas y de movilidad, se integró al colectivo La Voz de los Desaparecidos en Puebla, donde participó activamente en marchas, búsquedas y reuniones con autoridades, siempre acompañada de la fotografía de su hijo.
En noviembre de 2025, casi siete años después de su desaparición, las autoridades confirmaron mediante pruebas de identificación que unos restos localizados correspondían a José Martín, quien fue sepultado en el panteón de San Salvador Chachapa. Aun después de ese hallazgo, Minerva continuó apoyando la lucha de otras familias buscadoras.
Este sábado se ofició una misa de cuerpo presente en la parroquia del Divino Salvador, tras la cual el cortejo, acompañado de mariachi, la trasladó al panteón de la comunidad, donde fue sepultada junto a los restos de su hijo. Familiares, amistades y compañeras del colectivo La Voz de los Desaparecidos la acompañaron hasta su última morada, coreando consignas que exigían justicia para “Minita”.
La muerte de la madre buscadora generó indignación entre colectivos y organizaciones de derechos humanos, que exigieron que el atropellamiento sea investigado a fondo y que la fuga del conductor no quede impune.



