
Más de 600 trabajadores están siendo liquidados esta mañana. Hace unos días cerró la planta en Hermosillo Sonora
Josél Moctezuma
Con las puertas cerradas y un ambiente de incertidumbre entre sus trabajadores, la planta de Stanley Black & Decker ubicada sobre la autopista México-Puebla suspendió definitivamente sus operaciones en Puebla, poniendo fin a casi seis décadas de actividad en la entidad.
La empresa transnacional, que durante 59 años generó empleo para cientos de poblanos, inició este jueves el proceso de liquidación de aproximadamente 600 trabajadores, de acuerdo con los primeros reportes.
Empleados señalaron que la compañía comenzó a notificarles sobre el cierre y los procedimientos correspondientes para concluir la relación laboral.
Entre los trabajadores prevalece la preocupación por el futuro económico de sus familias ante la pérdida de su principal fuente de ingresos.
La planta representaba el sustento directo de alrededor de 600 familias poblanas, por lo que el cierre ha generado incertidumbre sobre las oportunidades laborales disponibles para quienes quedarán desempleados.
Hasta el momento, Stanley Black & Decker y el sindicato de trabajadores no han emitido información detallada sobre las causas que motivaron el cierre definitivo de sus operaciones en Puebla ni sobre posibles alternativas para los trabajadores afectados.
Mientras avanza el proceso de liquidación, decenas de empleados permanecen a la espera de conocer mayores detalles sobre sus indemnizaciones y las condiciones bajo las cuales concluirá formalmente la actividad de una de las empresas con mayor trayectoria industrial en la entidad.



