Tensión

Por Alejandro Villegas
El Senado recibió la iniciativa de reforma al Poder Judicial que fue aprobada en la Cámara de Diputados y los trabajos para su aprobación avanzan contra reloj.

En su afán de sacar adelante la aprobación, con la mayor celeridad posible, aunque respetando los tiempos, llaman a sesionar el domingo, tienen programa la aprobación en lo general y lo particular de la iniciativa antes del 15 de septiembre.
El propósito es más que evidente, enviarla lo antes posible a los Congresos locales, después de las fiestas patrias a efecto de que procedan a aprobarla a lo largo de la siguiente semana, para cumplir con el trámite general que requiere por tratarse de una reforma constitucional.
Esto para que finalmente, el ciudadano presidente tenga la posibilidad de publicar la reforma y que entre en vigor, antes de que concluya su gestión.
Las cuentas están hechas y la 4T ya festeja por anticipado, dando por descontado el hecho de que no se consiga el voto que en teoría se requiere, ya que hay que recordar que la mayoría calificada se obtiene a partir del número de legisladores que estén presentes en el recinto al momento de la votación.
A fin de cuentas, lo importante en este momento para la 4T es demostrarle al mundo que son los dueños del balón y pueden hacer lo que quieran con el país.
Y por supuesto concretar el anhelo del ciudadano presidente de avasallar al Poder Judicial, tal y como sucede con el Legislativo, y en suma revivir en los hechos los tiempos del presidencialismo todo poderoso, en una versión que haría palidecer de envidia a los priistas de antaño.
Súper peso
En el cierre de la administración del ciudadano presidente el súper peso comienza a registrar estragos. A fin de cuentas, la realidad comienza a imponerse, aunque el costo como siempre lo tendrá que cubrir el pueblo bueno.




