
Abraham Onofre / Tlapanalá, Pue.
Otro macabro hallazgo volvió a sorprender a habitantes de la región sur del estado, esta vez en el municipio de Tlapanalá, donde fueron localizados dos cuerpos humanos al interior de una bolsa y en avanzado estado de descomposición, en un terreno de cultivo que se encuentra a un lado del río Atila, a la altura de la comunidad de Tepapayeca.


El terrible hallazgo se registró, durante la tarde-noche, del pasado martes 07 de junio, cuando los campesinos que iban a trabajar se percataron de un fétido olor en su campo de cultivo, y en un lugar escondido cerca del lugar se percataron de unas bolsas donde se desprendía el olor, por lo que al acercarse vieron unos restos humanos.
De acuerdo con los primeros reportes, los campesinos reportaron el hallazgo de dos cuerpos dentro de las bolsas; ante esto, elementos de la Policía Municipal acudieron al lugar y confirmaron el macabro hallazgo.
Momentos más tarde, arribaron peritos de la Fiscalía General del Estado y personal del Servicio Médico Forense para que iniciaran con las diligencias del levantamiento de los cuerpos.
Eran hombres lo embolsados, uno de ellos izucarense
Luego de la evaluación del médico legista, se determinó que los embolsados hallados en la comunidad de Tepapayeca son dos masculinos, uno de la tercera edad y otro más joven, el cual presuntamente es izucarense.
Los restos fueran llevados hasta el anfiteatro de Izúcar, se practicó la necropsia le ley donde se determinó que los cuerpos pertenecían a dos masculinos, uno de ellos ya identificado como un joven originario de Izúcar de Matamoros, mientras que el segundo sigue en calidad de desconocido en el Semefo.
El que fue identificado respondía al nombre de Hilario Martínez Ávila, quien fue reportado como desaparecido desde el pasado 2 de junio, en la colonia Antorcha Campesina de Izúcar de Matamoros, presuntamente salió a la tienda ubicada cerca de su domicilio, pero ya no regreso a su hogar.
Sus familiares escucharon la noticia de los cuerpos encontrados en Tepapayeca, en el municipio de Tlapanalá, por lo que de inmediato se trasladaron al lugar donde identificaron al joven de 31 años gracias a un tatuaje del brazo izquierdo de la Santa Muerte y otro más de un perro Bulldog en el brazo derecho.
Al momento de su desaparición, Hilario vestía playera verde militar, pantalón de mezclilla azul y zapatos color café.
El otro cuerpo se trata de un hombre adulto de entre 55 y 60 años de edad, de él no se tiene una identificación, solo se pudo determinar que es robusto, de tez morena y que mide 1.65 metros, además de dos tatuajes, uno en la espalda de una daga con fuego y un nombre que no logra identificarse; y otro en donde se leen símbolos o números, sin embargo, también son ilegibles debido al estado de putrefacción de los restos.
Ambos masculinos presentaban huellas de tortura, estaban amarrados de pies y manos y tenían el tiro de gracia con lo cual, se presume les quitaron la vida.




