
Por Carlos Paz
#Opinión |Cápsula Gramátical
Una condición fundamental para escribir bien es el uso adecuado de los los signos de puntuación. Aunque hay varias normas generales para el uso correcto de los mismos, es posible que cada individuo haga un uso particular de los signos sin perder de vista esas normas.
He aquí algunas de las más importantes en esta primera parte.
El punto
El punto (.) indica la pausa que se produce al final de un enunciado. Después de punto siempre se escribirá con mayúscula. Sirva esta oración como ejemplo.
Existen tres clases de punto:
El punto y seguido: se emplea para separar los distintos enunciados que forman un párrafo. Después de un punto y seguido se continúa a escribir en la misma línea.
El punto y aparte: separa párrafos distintos. Tras el punto y aparte, la escritura debe de continuar en la línea siguiente, en mayúscula y sangrada.
El punto y final: es el punto que cierra un texto.

La coma
La coma (,) marca una pausa breve dentro de un enunciado.
• Se emplea para separar partes de la oración o enunciado, salvo que esté precedido por alguna conjugación como y, e, o, u, ni. Por ejemplo, “Ricardo llegó del trabajo, hizo algunas llamadas, tomó un baño y se durmió”.
• Se usa para encerrar incisos o aclaraciones y para señalar omisiones. Por ejemplo, “Si vienes, te esperamos; si no, nos vamos”.
• Las locuciones conjuntivas o adverbiales van precedidas y seguidas de coma. Por ejemplo, en efecto, es decir, en fin.
Los dos puntos
Los dos puntos (:) representan una pausa mayor que la coma, pero menor que la del punto. Se usa en los siguientes casos:
• Antes de una cita textual y como un llamado de atención. Por ejemplo, el refrán: “Más vale tarde que nunca”.
• Antes de una enumeración. Por ejemplo, “Los cuatro cuatro puntos cardinales son: este, oeste, norte y sur”.
• Tras las fórmulas de cortesía que encabezan las cartas y documentos. Por ejemplo, “Estimado director:”
• Entre oraciones relacionadas sin nexo cuando se expresa causa – efecto o una conclusión. Por ejemplo, “Perdió el trabajo, la casa, el auto: todo por el alcohol”.
El punto y coma
El punto y coma (;) representa una pausa mayor que la coma, pero menor que la del punto y seguido. Se emplea en los siguientes casos:
• Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas. Por ejemplo, “Su pelo es negro; los ojos, claros; la barba, crecida”.
• Ante las conjugaciones (pero, aunque y mas), cuando se introduce una frase larga. Por ejemplo, “Hace muchos años deseaba regresar al lugar donde nací; pero hasta el día de hoy no había tenido oportunidad de hacerlo”.
Los puntos suspensivos
Los puntos suspensivos (…) están formados por tres puntos en línea y sin espacio entre ellos. Se emplea en los siguientes casos:
• Al final de las enumeraciones abiertas, con el mismo sentido que el etcétera. Por ejemplo, “9, 8, 7,…”.
• Cuando se deja una expresión incompleta o en suspenso. Por ejemplo, “En pocas palabras…”.
• Para expresar dudas, temor o vacilación.
• Cuando se reproduce de forma incompleta una cita textual, texto o refrán. Por ejemplo, “Al buen entendedor…”
Signos de interrogación y de admiración
El uso de los signos de interrogación (¿?) marca el principio y el fin de una pregunta formulada de manera directa. Por ejemplo, “¿De dónde eres?”.
Los signos de admiración o exclamación (¡!) son usados en los enunciados que expresan un sentimiento o una emoción intensa. Por ejemplo, “¡Ten cuidado!”, “¡Fuera de aquí!”. También, en las interjecciones, “¡ay!”, “¡oh!”.
Cabe destacar que el uso de los signos de interrogación y admiración dobles, es decir, abiertos y cerrados, es exclusivo de nuestra lengua.
En otra entrega hablaremos de los signos de puntuación auxiliares y que son importantes para escribir bien.
Carlos Paz Rosas.
16 de marzo de 2022.




