
Julio César Morales
La diputada presidenta de la Comisión de la Familia, Mónica Rodríguez Della Vecchia, afirmó que la aprobación de la “Ley Chancla” no significa restar autoridad a los padres de familia en la educación de sus hijos pero sí garantizar que los menores no serán víctimas de “castigos humillantes”.
Celebró que el Congreso del Estado haya dado luz verde a esta homologación, de las leyes locales con las federales, porque estará prohibida la aplicación de castigos corporales como parte de la educación de niños, niñas y jóvenes.
Refirió que esta normativa impedirá que existan casos como la pequeña “Yatziri” quien estuvo hospitalizada en varias ocasiones por las lesiones que le provocaron sus padres, así como dos menores en Tecamachalco que fueron quemadas por su abuela.
De tal forma, queda prohibido “todo aquel acto cometido contra niñas, niños y adolescentes en el que se utilice la fuerza física, incluyendo golpes con la mano o con algún objeto, como empujones, pellizcos, mordidas, tirones de cabello o de las orejas, a obligar o sostener posturas incómodas, quemaduras, ingesta de alimentos hirviendo u otro tipo de productos o cualquier otro acto que tenga como objeto causar dolor o malestar, aunque sea leve”.
Sin embargo, no se mencionó las sanciones a las que serán acreedores los padres, tutores o educadores que infrinjan este ordenamiento, pues la autoridad judicial determinará siempre y cuando haya una denuncia correspondiente.
Al respecto, la diputada de Acción Nacional, Mónica Rodríguez Della Vecchia, dijo que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una cuarta parte de las personas adultas han manifestado haber sufrido maltratos físicos en su infancia, afectando su salud mental.
Por lo anterior, insistió que se busca que haya educación sin violencia: “El castigo corporal y otras formas de castigo son todavía usados como medio de disciplina y peor aún, en México, seis de cada diez infantes de entre 1 y 14 años han experimentado un método de disciplina violento”.




