
Por: Sergio Valero
Yo no creo en las coincidencias ni en las casualidades. Más bien, mi perfil profesional y mi formación me obliga a creer en las causalidades, las Leyes y el método científico. La Ley causa-efecto, por ejemplo. Lo comento por lo siguiente: la presente, es mi columna de opinión número ocho, y lo haré en conmemoración del ocho de marzo: día internacional de la mujer, el 8M.

Lo hago en pleno goce de mis facultades, con la consciencia plena de haber nacido de una mujer, de tener esposa e hijas, tías, primas, sobrinas, amigas. Y también en pleno conocimiento de causa, puesto que he practicado deportes desde mi infancia, pasando del basquetbol, natación, futbol y, últimamente, un poco de ciclismo.

Justamente el día de mañana martes, se conmemora un aniversario más de la lucha de la mujer. El día internacional de la mujer fue promulgado por la ONU en 1975, pero en realidad lleva muchos más años conmemorándose, siempre, buscando reivindicar los derechos de la mujer. Me siento muy orgulloso de haber participado en la administración pública durante el 2018 al 2021 en paridad y equidad de género, trabajando de la mano con amigas y compañeras en la toma de decisiones.
Precisamente eso busca la lucha femenina, desde los derechos básicos como votar en las elecciones, derecho al trabajo y al estudio, hasta ocupar posiciones de responsabilidad. Todo ello para llegar a una igualdad y equidad efectiva con el hombre.
Aplaudo y me uno a su lucha. Hace falta mucho trabajo en políticas que garanticen su seguridad, en crear condiciones para el acceso a igualdad de oportunidades. Mi total respeto y apoyo para todas ellas.
¿Qué nos está pasando?
El día de ayer, se celebró el día internacional de la familia. Desafortunadamente en esta ocasión se manchó por la sangre derramada el día sábado en el estadio “La Corregidora” de la ciudad de Querétaro en el altercado entre las “barras” de ambos equipos.
Las cosas como son. El deporte en México, el futbol y otros, se manejan de manera comercial. Eso es un hecho y tampoco es un pecado. Pero para entender lo que sucedió debemos desmenuzarlo muy bien.
La Federación Mexicana de Fútbol (FEMEXFUT) es una empresa cuya obligación es de cuidar los intereses de sus socios, en este caso los clubes del futbol: América, Guadalajara, Cruz Azul, Monterrey, Santos, Tigres, Puebla, y todos los registrados en las diferentes categorías. ¿Cuál es el principal interés de todos ellos? Principalmente el económico. Punto.
Cada ciudadano disfruta el deporte, como tú y como yo, incluso lo practicamos. Lo hacemos con esa pasión cuyos valores debería dignificar al ser humano, como la colaboración, la solidaridad, el respeto. Sin embargo, esta percepción está muy alejada de la realidad y de los intereses económicos de los empresarios que dirigen los destinos del futbol.
Estos intereses buscan incrementar ganancias, a mayor inversión mayor utilidad. Por ello, elaboran contratos con televisoras, con cerveceras, con transportistas, con grupos de jóvenes, con expertos en redes sociales y un largo etcétera.
Lo acontecido la tarde del sábado en Querétaro fue la gota que derramó el vaso. La máxima autoridad en el terreno de juego es el COMISARIO de la FEMEXFUT pues es el responsable de garantizar la organización adecuada de cada partido de futbol.
¿Cómo fue que permitió que iniciara un partido con una convocatoria de miles de personas sin la seguridad adecuada? ¿Qué intereses existen para que, a pesar de haberse suscitado estas tentativas de homicidio arriesgando la vida misma, los partidos se continuaban realizando en otros estadios como si nada hubiera pasado?
Por otro lado, ante el peligro inminente dentro de las gradas en el estadio y viendo los videos circulados en redes sociales que presentan la brutalidad primitiva en golpear a un ser inconsciente y dejarlo desnudo en señal de triunfo, ¿considera pertinente continuar celebrando encuentros deportivos masivos en donde se ha puesto de manifiesto la presencia del crimen organizado (CJNG, huachicoleros)?
¿Qué garantías ofrece la FEMEXFUT, los gobiernos estatales y/o municipales, dueños de equipos y empresas responsables de estos eventos para la seguridad? Bajo estas condiciones, ¿México, en particular (los dueños del balón) está preparado para organizar un mundial de futbol?
Hace unos días escribí respecto a los productos y servicios que estamos acostumbrados a consumir. Consumimos (compramos) el vestido y el sustento, pero de la misma forma consumimos (pagamos por un boleto de) la cartelera del cine o (pagamos por una cuenta de) de Netflix, consumimos (pagamos por servicios de cable para) programas en la TV o las noticias en las redes sociales, pagamos por una hamburguesa lo mismo que por una entrada al estadio. Cada vez estamos más acostumbrados a consumir (pagar) productos más caros y de peor calidad. El deporte (profesional) no es la excepción.
Hago un llamado a la responsabilidad, al respeto, pero también a la consciencia. Existen acciones que, como ciudadanos, están fuera de nuestras manos, como asegurar que existan condiciones de seguridad para llevar a cabo un partido de futbol profesional. Pero sí está en nuestras manos decidir si sigo (consumiendo) comprando un boleto para asistir al estadio. ¡Para nada expondría a mis hijas o mi familia en un evento así!
¿Tocamos fondo?
Algo está pasando en nuestra sociedad, ya que lo mismo se intentan matar entre diferentes “barras” dentro de un estadio, y lo mismo entre amigos que asisten a una fiesta y terminan matándose unos a otros (como lo sucedido la misma noche del sábado en la Junta Auxiliar de San Martin Alchichica perteneciente a Izúcar de Matamoros, en Puebla). Pero el resto del país no se salva, pude haber mencionado cualquier ejemplo.
Algo está pasando, y es triste. Mujeres, mis respetos y reconocimiento a su lucha, la cual también es mía. Familias, hago votos por recuperar esos valores perdidos que fortalecen los lazos para que se reestablezca el tejido social. Y a la sociedad en general, a elegir mejor los productos y servicios que consumimos. Es hora de dar el paso.




