
Lidchy Cano
En completo olvido se encuentra la escuela Primaria Melchor Ocampo ubicada en la comunidad de Casa Blanca perteneciente al municipio de Tilapa, y es que, desde el sismo del 19 de septiembre del 2017, alumnos tienen que tomar clases en los patios de esta unidad escolar ya que las aulas son inseguras para ellos.



Padres de familia de la escuela primaria dieron a conocer que en marzo del 2020 en el municipio de Chiautla de Tapia vieron al secretario de educación pública del estado Melitón Lozano Pérez y entregaron un expediente solicitado se construyan nuevas aulas en esta escuela, ante esto en diciembre del mismo año el Comité Administrador Poblano para la Construcción de Espacios Educativos CAPCEE llego al lugar y formo un comité asegurando que se manejaría un recurso de 2 millones de pesos para la construcción de aulas, sin embargo, así quedo todo porque jamás se hizo nada.
Los daños
En total suman 8 aulas las dañadas de la Primaria Melchor Ocampo, actualmente la población de 115 estudiantes toma clases en aulas móviles, hay que destacar que esta escuela lleva 70 años funcionando en el lugar, y por dicho tiempo jamás ha recibido un recurso, para rehabilitación, construcción o ampliación, la escuela está completamente olvidada, pese a ubicarse a escasos 15 minutos de la cabecera municipal que es Tilapa.
A esta escuela asisten a tomar clases pequeños que son de escasos recursos, y deben de resistir los cambios de clima en las aulas móviles toda vez que cuando se registran bajas temperaturas las aulas móviles son muy frías, y en época de calor son muy calientes ya que el aire acondicionado de estas unidades no funciona, asimismo las aulas móviles fueron colocadas en un área donde si llueve los menores se ensucian de lodo para ingresar a los salones, por lo cual es urgente la reconstrucción de la escuela.
Padres de familia mencionaron que algunas aulas antes del sismo presentaban muchas filtraciones de agua en los techos, sin embargo, aun así, lo menores tomaban clases en los salones, pero con el sismo las aulas se volvieron muy inseguras por lo cual los pequeños desde el 2017 toman clases afuera.
Finalmente, aseguran que, hasta el momento ni las autoridades estatales, ni las autoridades locales, hacen algo por gestionar la reconstrucción de esta escuela, los alumnos y padres de familia se sienten olvidados.




